Brutalmente sincera conmigo y quienes me leen en este blog
- Roxana Zepeda Rivera

- 19 may 2025
- 3 Min. de lectura

¿En qué piensa una mujer cuando siente que no ha construido nada? 🤯
Mira, ni yo sé por qué me pongo a escribir estas cosas.
Quizás porque quiero, con desesperación y cara de meme existencial, que alguien me lea 📝
Que alguien me diga: “Tranquila mujer, tú también puedes tener estabilidad, amor y una propiedad” 🏡
Sueño con lo que la gente llama “una vida construida”… con bienes muebles, inmuebles y emociones no vencidas 🛋️🧠
Sé que abrir el corazón en redes sociales no siempre es buena idea…
pero qué tanto. Si total la biografía emocional de una termina igual saliendo a flote 📖 (aunque le pongas filtro y fondo musical 🎶📸).
⸻
Hay días en que la soledad amorosa pesa más que las ganas de arreglar la cama 🛏️
Y ahí aparece esa pregunta que da vueltas como disco rayado:
¿He desperdiciado mi vida? 😶🌫️
Cuando miro hacia atrás y no veo ningún pololeo que valga la pena mencionar
Cuando estoy en plena adultez (nivel 44 desbloqueado) 🎮 y mis títulos amorosos son:
“La que siempre fue buena amiga” 🤝
“La que casi tuvo algo” 💔
“La que borró Tinder otra vez” ✌️📱
⸻
Mi adolescencia no fue una película de esas donde la protagonista se transforma y de fondo suena Coldplay 🎬🎧
La mía fue más bien muda, tipo cine arte.
Nadie me pidió pololeo, ni siquiera por escribir bien en clases de lenguaje ✍️
A los 15, 16, 17… nada. Y ahora a los 44, seguimos igual.
Ni un pololeo simbólico que me hiciera sentir que “pertenecía al sistema de citas” ❌💑
(Spoiler: Tinder no cuenta, esa historia la guardo para un podcast o una comedia negra) 🎙️🎭
⸻
Y la pregunta se repite como pan de molde:
¿Será que hay gente destinada a no tener pareja real? 🫤
O más bien… ¿será que me puse tan selectiva que terminé sola, pero digna? 👑
Sí, hubo gente que me pescó, pero yo no los pescaba.
Y a veces pensé que era un castigo del universo por ser intensa, sensible y con la autoestima en modo “pendiente de actualización” ⚠️💻
⸻
Una vez leí (a los 20, con toda la fe del mundo) que a Capricornio el amor le llega a los 40 ♑️
Tengo 44.
Sigo esperando.
Y ya gasté todos los cupones de paciencia 🎟️🫠
He hecho terapia 🛋️
He leído libros de autoayuda 📚
Me he dicho afirmaciones mirando el espejo como Shakira 💃🪞
Y aún así hay días en que me cuesta creer que tengo talento.
O que valgo.
O que no estoy simplemente sobreviviendo como cactus en el desierto emocional 🌵
⸻
Hoy escribo esto con la garganta apretada, con miedo al juicio y con ganas de tomarme un cappuccino del Isidora o un moca blanco del Starbucks ☕✨
Pero hay una cosa que sí empiezo a entender, aunque sea con resignación:
No todo lo que no fui, fue porque no valía.
No todo lo que no pasó, fue porque no lo merecía.
Muchas veces simplemente… no me lo creí. 🫂
No supe mirarme bonito.
No supe decirme “tú también mereces ser elegida, sin tener que suplicar amor con letras bien redactadas” ❤️🩹
⸻
Y sí, aún me pesa no haber disfrutado mis 18, mis 20, ni mis 30 como se debe 🎈
Pero cada vez que escribo esto, sin esconder mi pena, siento que al menos estoy siendo honesta conmigo misma ✍️
Porque sigo aquí.
Sigo sintiendo.
Sigo escribiendo.
Y en este mundo donde todo se disimula con filtros y frases motivacionales recicladas…
ser sincera ya es un acto de belleza brutal 🌙
Y sí, congénere: eso también vale.


Comentarios